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La función del Capitán de un buque metanero es dirigir el barco y hacer de nexo de unión entre las instrucciones tanto del armador como del fletador y transmitirlas a la tripulación. Además, saber dirigir equipos y conocer bien el buque. Lógicamente, lo más importante es formar un buen equipo y lograr que toda la tripulación trabaje compenetrada. Pienso que el mayor mérito es saber coordinar y que todo el equipo funcione bien aparte del conocimiento técnico del tipo de buque en el que estás.
En éste en particular las cosas son bastante fáciles porque el equipo de seniors que hay a bordo del Castillo de Villalba se compone de excelentes profesionales con mucha experiencia por lo que la vida se me hace muy cómoda. Normalmente este buque navega con 24 tripulantes, aunque en la época estival se aprovecha el buen tiempo para que haya "extras", muchas veces se trata de alumnos para seguir formando nuevos marinos o a veces son mecánicos o electrónicos .
En este buque, de la compañía armadora Elcano, toda la tripulación es española pero pueden surgir otros empleos que se cubren con gente de nacionalidad hondureña o peruana que vienen a ayudar en los trabajos de pintura o mantenimiento. Comparado con hace años el número de integrantes de las tripulaciones se ha reducido debido al automatismo de que dispone el buque.
El Castillo de Villalba está diseñado para tener una tripulación mínima de 17 profesionales. Con este número de personas el buque podría navegar pero tendría muchas dificultades en el momento de llegar al puerto por las exigencias de seguridad que hay que cumplir (security). Dichas exigencias requieren que haya un tripulante en el portalón, controlando entradas y salidas, porque aunque el manifold esté monitorizado por cámaras, siempre tiene que haber alguien que haga la ronda de seguridad en cubierta, vigilando las válvulas y asegurándose de que no haya pérdida de líquido.