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Cuando nos referimos a la calidad de un gas (ya sea GN o GNL), nos estamos refiriendo a la composición del mismo expresada en % molar, impurezas (siendo estas últimas notablemente inferiores a las de GN), así como una serie de parámetros que se pueden deducir de la composición del gas, (una vez conocidas condiciones de medición y normas aplicables), tales como el Poder Calorífico Superior, Índice de Wobbe, u otros.
La calidad del gas es obtenida haciendo pasar muestras de gas en fase vapor a través de un cromatógrafo, por lo que en el caso del GNL, previamente a su circulación a través del mismo, es necesario vaporizar las muestras de GNL. Este análisis puede realizarse de forma continua (en línea) durante la entrega del mismo, obteniendo la calidad media de la entrega durante el full rate (velocidad máxima durante la descarga), o bien una vez tomadas las muestras de gas en fase vapor en botellas (normalmente tomadas al 25%, 50% y 75% de la entrega), analizar las mismas en cromatógrafo en laboratorio. En esta segunda opción, la media del análisis de las muestras, será la calidad aplicar en la entrega.
La determinación de la calidad entregada es siempre realizada en la Terminal (Licuación (cargas), y Regasificación (descargas)), mientras que el buque aporta el resto de información (volúmenes de GNL, temperaturas (GNL y GN) y presión en tanques), con el objeto de que aplicando las condiciones medición de la terminal y/o contractuales entre las partes, se pueda determinar la energía entregada.
Las Terminales disponen de unas especificaciones de calidad. Estas se establecen de forma diferente, dependiendo de si la Terminal es de carga o descarga.
En las Terminales de carga, las especificaciones se establecen durante el diseño de la propia Terminal, teniendo en cuenta composición del gas natural que alimentará la Planta, la calidad que se desea obtener (orientada a los mercados que se desea suministrar), además de los subproductos a obtener, u otros.
Sin embargo en las Terminales de descarga, las especificaciones están fijadas previamente por las características de los equipos que van a utilizar el gas natural como combustible en los mercados finales (doméstico/comercial, industrial, eléctrico, etc...), ya que dichos equipos operan en un rango de características del combustible. Si el gas natural de alimentación tuviera unas especificaciones que se salieran del rango establecido, dichos equipos dejarían de operar correctamente. Actualmente, hay algunos países, donde a pesar de la restricción de las normas de calidad del propio país, la plantas nuevas incorporan equipos para adecuar las características del gas descargado (que originalmente pudiera estar fuera de rango) para que se encuentre dentro de las especificaciones del mercado. De este modo aumenta su flexibilidad en cuanto a las fuentes de suministro.
Con estos conceptos mencionados, ¿cómo se puede conocer si el GNL producido en una Planta de Licuación es compatible con las especificaciones de calidad de gas en una Planta de Regasificación?
Una vez conocida la composición de carga (o la calidad media durante un periodo de tiempo), la operativa para conocer si existe compatibilidad en cuanto a calidad de gas con la Terminal de regasificación sería:
a) Conocer las condiciones medición aplicables en la Terminal de Regasificación (pueden ser las propias de la terminal o las contractuales existentes).
b) Realizar los cálculos que permitan estimar la calidad en destino (conociendo además de la composición molar en carga, duración del trayecto, Volumen saliente de carga, Volumen estimado a la recepción del puerto destino, etc...). Con estos cálculos estimados, se podría deducir si es compatible o no respecto a los rangos de composición molar por componente (C1, C2, C3,...) en la Terminal Receptora.
c) Conocida la estimación de la composición molar en destino, hay que considerar las condiciones de medición aplicables para conocer Poder calorífico Superior (PCS), Índice de Wobbe (IW), u otro parámetro que estuviese fijado contractualmente. Con esta información tendríamos una estimación de cómo evolucionan estos parámetros entra la carga y el destino. En caso de que los valores de estos parámetros con la calidad estimada en destino estuviesen dentro de rango, se diría que con la composición molar considerada en origen, la calidad estimada en destino sería compatible con la Terminal receptora.
d) Para asegurarse de la compatibilidad del gas, sería necesario considerar los rangos contractuales de calidad con el suministrador en origen, realizando la conversión de dichos límites a las condiciones de medición de la Terminal de Regasificación (en caso de que fueran diferentes condiciones de medición). Con ello, y conociendo la evolución prevista obtenida entre origen y destino, se podría estimar la evolución a la recepción.
e) Podría darse el caso de que con la calidad considerada de carga, el gas fuese compatible, pero teniendo en cuenta los rangos contractuales de calidad en carga, pudiera encontrarse parcialmente fuera del rango de las especificaciones de la terminal receptora.
Por último, indicar que en los contratos de compra/venta de GNL de operaciones spots, es habitual establecer una clausula respecto a la calidad del gas suministrado, en la que se establecen una serie de penalizaciones si el GNL suministrado estuviese fuera de los rangos de calidad establecidos o contractuales.